Última tecnología para remover tatuajes Un tatuaje es una herida punzante en las capas profundas de la piel, es decir en las células de la dermis, introduciendo pigmentos coloreados en ella. La razón por la que los tatuajes duran tanto, es que son profundos: la tinta no se inyecta en la epidermis (la capa superior de la piel que continuamos produciendo y cambiando a lo largo de toda la vida). Por el contrario, se inyecta en la dermis, que es la segunda capa de piel más profunda. Las células de la dermis son muy estables; por lo tanto, el tatuaje es prácticamente permanente.
Una de las cosas que parecían eternas hasta hace poco era hacerse un tatuaje. Muchos de quienes por moda, por estética o por curiosidad decidieron marcar su cuerpo con mensajes, dibujos o con el famoso maquillaje permanente, en la actualidad se encuentran en la búsqueda de la mejor alternativa para retirarlos.
Dentro de las técnicas anteriormente usadas encontramos la dermoabrasión, la criocirugía, y otras técnicas, con los cuales podían ser removidos, pero dejaban cicatrices o áreas despigmentadas.
