Aun cuando los senos grandes son una tendencia moderna que se ha mantenido por años, las mujeres que sufren de hipertrofia mamaria (tienen senos con tamaño mayor al normal), no se encuentran satisfechas con su apariencia. En estas pacientes es común encontrar problemas de espalda e inseguridad en el modo de vestir, pues temen usar escotes y prendas como vestidos de baño y bikini.
La mastoplastia de reducción es la opción para estas pacientes, esta es también una cirugía frecuente. Esta intervención puede realizarse en pacientes por encima de quince años de edad, cuando los senos ya han alcanzado su máximo desarrollo. La cirugía es sencilla y tiene un tiempo de duración de aproximadamente dos horas. Entre las técnicas más usadas esta la cirugía conocida como “T invertida”, creada por el cirujano brasilero Ivo Pitanguy, la cual se lleva acabo haciendo un corte alrededor de la areola del seno, un segundo corte en el surco mamario, bajo la mama, y un tercer corte uniendo los dos primeros. El resultado es una cicatriz en forma de “T” invertida. Otras técnicas dejan cicatrices en forma de “L” y de “I”; pero en cualquier caso se tendrá especial cuidado de no dejar cicatrices inútiles. Después de algún tiempo las cicatrices toman una apariencia de línea tenue y casi imperceptible.
